La oferta de hortalizas no acaba en una bonita caja. Las papas y las cebollas requieren diferentes condiciones de almacenamiento, así que almacene ambos tipos en áreas separadas y ventiladas. El plazo exacto depende de la temperatura, la humedad y el estado del fruto.
Paso 1: Ordena tu inventario
No confunda una compra nueva con una anterior hasta que haya probado ambas. Separar la fruta blanda, estropeada o mohosa del resto. Guarde las patatas hasta que se laven; Agregar agua puede empeorar las condiciones de almacenamiento.
Las cebollas también necesitan un lugar seco y aireado. Una bolsa de plástico cerrada o una caja hermética llena son una mala opción para los suministros cotidianos.
- Guarde la fruta dañada
- No mezcle acciones nuevas y viejas
- No llenes la casilla
Qué comprobar al elegir un contenedor
Elige el volumen en función de tu consumo real: no es necesario un envase grande si compras poca cantidad. Los orificios de ventilación y una tapa fácil de quitar facilitan la inspección y la limpieza.
Si las cajas están apiladas, asegúrese de que todavía llegue aire al compartimento inferior y de que la fruta no se aplaste bajo el peso. Una etiqueta o frontal visible te ayudará a no olvidarte de los útiles.
- Mide la altura del estante.
- Comprobar la circulación del aire.
- Considere la facilidad de lavado.
Una sencilla rutina semanal
Una vez a la semana, abre la despensa, mira el contenido y utiliza el caldo viejo por primera vez. Si nota humedad u olor, limpie y seque el recipiente, luego evalúe su ubicación.
Evite el rincón cálido de la cocina y la luz solar directa. Por motivos de seguridad, las instrucciones específicas de almacenamiento del embalaje del producto tienen prioridad sobre las recomendaciones generales.
El enlace del artículo le llevará a la página del producto Temu. El precio, las opciones y la disponibilidad están sujetos a cambios, por lo que le recomendamos que consulte los detalles finales antes de realizar su pedido.
